Sistema
Galileo
OBJETIVOS
Y ALCANCE
En
la actualidad, el sistema global de navegación por satélite
más conocido y más empleado es el GPS (Global
Positioning System, o Sistema de Posicionamiento Global),
desarrollado por las autoridades militares estadounidenses a mediados
de los años ochenta.
El
único sistema que trata de equilibrar la balanza frente al
dominio norteamericano es el GLONASS (Global Navigation
Satellite System) de origen militar ruso. Sin embargo,
el número de satélites estadounidenses que se encuentran
en órbita convierten a este sistema "global" en
un complemento del GPS en lugar de en una alternativa.
Por
este motivo, la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea
(ESA) han puesto en marcha un programa para desarrollar Galileo,
un sistema de navegación por satélite que se plantea
no sólo como un modelo independiente del norteamericano,
sino también como un nuevo aporte de recursos que satisfagan
el considerable aumento de la demanda de servicios que se dará
a escala mundial en los próximos años por parte de
aplicaciones basadas en estos sistemas.
Los
primeros satélites de la constelación Galileo serán
puestos en órbita a partir del año 2005, para que
el sistema esté plenamente operativo en 2008. Esto permitirá
reestablecer la igualdad de oportunidades entre ambas partes, abriendo
la puerta a nuevos trabajos de investigación y desarrollo,
aportando además la garantía de un modelo redundante
ya que ambos sistemas se mantendrán operativos de forma simultánea.
De
esta manera Galileo permitirá:
- .
Completar y mejorar el Sistema de Navegación por Satélite
Global, que pasará a una segunda fase en la que suministrará
una mayor cobertura en más lugares del planeta al ganar
casi 30 satélites más.
- .
Obtener mayor cobertura de señal en latitudes altas (especialmente
importante para el norte de Europa), debido a que la inclinación
de Galileo con respecto al ecuador es superior a la de GPS.
- .
Recaudar, según todos los estudios, grandes beneficios
económicos: un retorno económico anual de 9.000
millones de euros, y más de 100.000 puestos de trabajo.
1.1
MOTIVOS PARA EL DESARROLLO DE GALILEO
Hay
cuatro parámetros característicos que sirven para
evaluar las prestaciones de todos los Sistemas Globales de Navegación
por Satélite “GNSS”: la disponibilidad de la
señal (que exige que siempre haya al menos cuatro satélites
a la vista del receptor), la continuidad (que la emisión
de la señal no sufra interrupciones), la precisión
(grado de incertidumbre de la posición que proporciona el
sistema) y la integridad (veracidad de la información que
proporciona el sistema incluida la alarma cuando el sistema no esté
funcionando correctamente). Los niveles que ofrecen los sistemas
GNSS actuales (GPS-EEUU y GLONASS Federación Rusa) respecto
a esos cuatro parámetros no alcanzan los mínimos requeridos
por algunos usuarios, especialmente la aviación civil. Tanto
el GPS como el GLONASS son de origen militar. Fueron ideados en
los años 70 y entraron en funcionamiento en la primera mitad
de la década de los 90. Aunque las aplicaciones civiles del
GPS se generalizaron a partir de febrero de 1994, el uso y control
del sistema sigue y seguirá siendo militar. Es decir, en
situaciones de crisis, las autoridades que lo gestionan pueden anular
o degradar la señal limitando su precisión a aquellos
usuarios militares que posean la autorización adecuada. Aunque
en mayo de 2000 Estados Unidos decidió dar una mayor precisión
a los usuarios civiles del GPS (que ya conseguían con técnicas
de ampliación), suspendiendo el mecanismo de claves bajo
el cual se priorizaban las aplicaciones militares y se empeoraba
la señal para usuarios civiles introduciendo un error deliberado
en la señal emitida para ellos (disponibilidad selectiva),
el GPS sigue siendo insuficiente para multitud de aplicaciones,
debido principalmente a las siguientes razones:
- ..
Ausencia de garantía y de compromiso de responsabilidad
en la calidad y continuidad del servicio para usuarios civiles.
No se puede reclamar a nadie un error en la señal GPS.
- ..
Precisión insuficiente en la determinación de la
posición para aplicaciones que exigen un posicionamiento
rápido.
- ..
Pobre disponibilidad en regiones de elevada latitud o áreas
urbanas en las que la constelación GPS no tienen cobertura.
- ..
Carencia de integridad. Los usuarios del GPS no son informados
de eventuales fallos o errores del sistema, de forma que la posición
obtenida del GPS puede estar dando errores de kilómetros
sin saberlo.
Galileo
Garantizará la integridad de sus servicios ofertando medidas
de la exactitud de las señales enviadas por sus satélites.
Para soportar este mecanismo, se ha dispuesto que incluya una canal
de integridad que el GPS no posee actualmente. De esta manera, los
estados europeos podrán beneficiarse de las innumerables
aplicaciones de un sistema más fiable, que facilite la ayuda
en rescates, detección de urgencias, seguridad ciudadana,
etc.
Galileo
aportará además una serie de servicios comerciales
que podrán ser utilizados, previo pago, por gobiernos o empresas
privadas. La clasificación realizada para los diferentes
grados de servicio y en función de la cuál se está
diseñando Galileo, se divide en tres niveles diferentes:
..
Nivel 1: Servicio de Acceso Abierto (OAS), similar al código
civil del GPS, principalmente dedicado a aplicaciones para el mercado
de masas.
..
Nivel 2: Servicio de Acceso Restringido (CAS 1), destinado a aplicaciones
comerciales y profesionales que requieren un nivel de prestaciones
más elevado.
..
Nivel 3: Servicio de Acceso Restringido (CAS 2), dedicado a aplicaciones
que exijan mayores niveles de seguridad que no pueden tolerar una
interrupción o perturbación (p.ej. transporte aéreo).
Además
de estos servicios de posicionamiento, Galileo suministrará
un servicio de "Tiempo Preciso" en todo el mundo, con
una escala de diferentes niveles de precisión y garantías.
1.2
PLANTEAMIENTO DEL SISTEMA GALILEO
Galileo,
GPS y GLONASS, sistemas complementarios e independientes. Las futuras
aplicaciones se beneficiarán de la posibilidad de utilizar
todos estos sistemas de navegación juntos con otros modelos
como si se tratara de uno solo. Por este motivo, los criterios de
diseño de la estructura de la señal del sistema Galileo
se están desarrollando para añadir un coste mínimo
adicional a los terminales de usuario de otras alternativas. De
esta forma, el uso combinado de estos sistemas proporcionará,
por ejemplo, elevadas prestaciones en términos de disponibilidad
de navegación en áreas urbanas.
Actualmente,
las simulaciones por ordenador demuestran que los usuarios podrán
recibir la señal de por lo menos 16 satélites (GPS
o Galileo), en lugar de los siete u ocho actuales con GPS. En entornos
urbanos, tendríamos al menos cuatro o cinco satélites
en vista para poder calcular la posición, lo cual proporciona
una precisión razonable que puede ser incluso mejorada mediante
el uso de sensores complementarios.
Las
ventajas de Galileo residen también en su independencia respecto
a sus dos compañeros, asegurando que las aplicaciones críticas
para la seguridad están protegidas de posibles errores. Además,
el uso creciente de los aplicaciones de posicionamiento, genera
una dependencia de estos servicios, que a su vez exige garantías
de disponibilidad a largo plazo bajo control internacional. En lo
referente a este último aspecto, Galileo será gestionado
por una entidad independiente que garantice servicio a la comunidad
de usuarios, incluyendo aplicaciones críticas para la vida
humana.
El
planteamiento de la arquitectura del sistema trata de eliminar la
necesidad de tener que desarrollar mejoras futuras debido al surgimiento
de nuevas necesidades específicas. Para ello, se asume una
estructura jerárquica, cuya filosofía está
basada en la optimización de sus componentes (global, regional,
local, equipos de usuario) que permitan establecer el interfaz con
otros sistemas (GSM, UMTS,…), y así disminuir la complejidad
y el coste de cada componente.
Sin
embargo, los conductores principales del diseño de los equipos
serán los aspectos relacionados con la responsabilidad jurídica
que vayan a entrar en juego con el empleo del sistema. Pudiendo
afrontarse la integridad del mismo de manera nacional o regional,
incluyendo en ambos casos registros legales obligatorios.
2
¿QUÉ ES GALILEO?
2.1
DEFINICIÓN
Tal
y como se ha visto en el capítulo anterior, Galileo es la
iniciativa europea surgida para desarrollar un Sistema Global de
Navegación por Satélite, de titularidad civil, que
proporcione a Europa independencia respecto a los sistemas actuales:
GPS y GLONASS.
El
funcionamiento de Galileo es similar al de sus competidores; todo
se basa en una constelación de satélites que en pocas
horas dan la vuelta al mundo. El corazón del sistema lo constituyen
los relojes atómicos, de extremada precisión, que
van a bordo de los satélites y que proporcionan una referencia
de tiempo precisa para que el receptor mida el tiempo que tarda
la señal en llegar desde el satélite (en 1 segundo
recorren 300.000.000 metros).

Midiendo
la distancia a tres satélites se puede deducir la posición
del receptor a partir del conocimiento de la posición de
los satélites, la cual es controlada en todo momento por
las estaciones de control y seguimiento del sistema. En la práctica
se requiere un cuarto satélite para corregir los errores
de sincronización de los relojes.
Galileo
por lo tanto permite al usuario determinar con elevada precisión
su posición en el espacio y en el tiempo.
La
componente espacial de Galileo está constituida por 30 satélites
repartidos en tres planos orbitales de 23.600 Km. de altura y 55º
de inclinación, diseño que mejora su cobertura en
latitudes extremas (cerca de los polos) con respecto a los sistemas
actuales.
El
sistema se complementa con una serie de estaciones terrestres encargadas
de controlar y gestionar la constelación, así como
de proporcionar servicios de valor añadido como datos de
integridad, servicios de búsqueda y rescate e incluso información
comercial.
Galileo
abarca a un gran número de usuarios, cada uno de los cuales
demanda unas determinadas prestaciones: el excursionista que pasea
por el campo no requiere las mismas exigencias de disponibilidad
del sistema o precisión que el avión o el barco que
navega hacia su destino.
Para
satisfacer necesidades tan variadas, Galileo ofrecerá varios
niveles de servicio, establecidos de forma preliminar en junio de
2001, que ya han sido comentados y que básicamente pueden
ser agrupados en dos categorías: un nivel básico de
acceso libre y gratuito y dos niveles de acceso restringido para
aplicaciones comerciales y profesionales.

2.2
EGNOS: EN EL CAMINO HACIA GALILEO
Un primer paso para intentar paliar las deficiencias de los sistemas
existentes GPS y GLONASS fue el desarrollo de los "sistemas
de ampliación", conocidos como GNSS-1 que consisten
en aumentar las prestaciones del GPS y GLONASS a través de
datos adicionales procedentes de otros sistemas independientes de
ellos.
Los
sistemas de ampliación por satélite "SBAS"
consiguen proporcionar estos datos adicionales en un ámbito
regional. El programa EGNOS europeo, el WAAS de Estados Unidos o
el MSAS japonés, que entrarán en funcionamiento previsiblemente
entre 2003 y 2005, son el resultado de esta iniciativa en sus respectivos
ámbitos regionales. Según la definición de
la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI),
son "sistemas de ampliación espacial", pues aumentan
las prestaciones con señales procedentes de satélites
geoestacionarios. Estos satélites se mantienen fijos en la
vertical de una determinada zona geográfica, lanzando para
esa zona una señal que corrige los errores de los otros satélites
de las constelaciones GPS ó GLONASS, consiguiendo así
aumentar las prestaciones del sistema "original". Esta
es la filosofía del programa europeo EGNOS, que nació
en 1993 por iniciativa de la Comisión Europea, de la Agencia
Espacial Europea (ESA) y de Eurocontrol.
España
mostró desde un primer momento su apuesta de futuro en el
sistema EGNOS, precursor de Galileo.
De
hecho, el Ministerio de Fomento y el de Ciencia y Tecnología
patrocinaron acciones investigadoras para aplicar EGNOS en el sistema
de transporte terrestre (proyecto MIMICS). Gracias a EGNOS, se aumentarán
todos los parámetros de la señal del GPS en la zona
europea, particularmente la precisión y la integridad, de
forma que EGNOS "avisará" cuando el GPS esté
enviando una información "defectuosa".
Sin
embargo, las prestaciones de estos satélites geoestacionarios
se degradan en latitudes muy altas (países nórdicos
en el caso de Europa) y no deja de ser un sistema corrector de la
señal primaria del GPS, por lo que persiste el problema de
la propiedad y de la manipulación de la señal inicial.
Por ello, el siguiente paso lógico para Europa fue plantearse
la opción más ambiciosa: la creación de un
sistema de navegación por satélite propio e independiente
de los actuales, con cobertura mundial, de origen civil y al servicio
de la comunidad internacional, que ofreciera iguales o mejores prestaciones
que los sistemas existentes, aunque manteniendo con ellos total
interoperabilidad. Este planteamiento fue el precursor del sistema
Galileo.
2.3
RESULTADO FINAL: GALILEO
Las
carencias técnicas de GPS y EGNOS anteriormente mencionadas,
junto con razonamientos de tipo estratégico, convencieron
a la Unión Europea de la necesidad de contar con su propio
sistema de radionavegación por satélite: Galileo.
Galileo
no nace con vocación de competir o ser una alternativa a
GPS. La ventaja real de ambos sistemas será su uso conjunto:
contar en total con cerca de 60 satélites mejorará
las prestaciones. Las simulaciones por ordenador demuestran que
los usuarios podrán recibir la señal de por lo menos
16 satélites (GPS o Galileo), en lugar de los siete u ocho
actuales con GPS. En entornos urbanos, tendríamos al menos
cuatro o cinco satélites en vista para poder calcular la
posición, lo cual proporciona una precisión razonable
(unos pocos metros) que puede ser incluso mejorada mediante el uso
de sensores complementarios.
Aparte
de su carácter civil, Galileo proporcionará garantías
legales de operación, fundamentales en aplicaciones críticas
de seguridad, como el transporte aéreo o marítimo.
Además,
el sistema europeo aportará información adicional
relativa a la integridad del sistema, aumentando la fiabilidad de
las operaciones y avisando al usuario en el caso de que se produzcan
errores.
El
proceso de determinación de posición será más
robusto al contar con dos sistemas independientes GPS y Galileo,
que el usuario recibirá con un único receptor. Esta
característica mejorará especialmente las prestaciones,
como ya se ha dicho, en los núcleos urbanos al tiempo que
aportará mayor seguridad en las aplicaciones críticas,
puesto que ante el fallo de un sistema todavía subsistirá
el otro.
Por
todo esto será necesaria la colaboración entre Estados
Unidos y la Unión Europea, estando prevista la formalización
de un acuerdo de cooperación que fije las bases para un desarrollo
coordinado de ambos sistemas.
3
ARQUITECTURA DE GALILEO
3.1
INTRODUCCIÓN
Galileo
estará compuesto por 30 satélites de órbita
media (MEO) con su correspondiente infraestructura terrestre, y
los elementos de ampliación regionales (si se consideran
necesarios) y locales, para los futuros usuarios del sistema. Todas
estas piezas del engranaje Galileo se articularán a través
de cuatro elementos:
Global: Aglutinará los servicios básicos
de Galileo y estará compuesto por:
- Los
30 satélites de la constelación en órbita
media con un ángulo de inclinación de 55º-60º
respecto al plano ecuatorial y una altitud en torno a los 24.000
kilómetros.
- El
segmento terrestre, que estará a su vez formado por dos
centros de control, estaciones de enlace para establecer contacto
con los satélites, una red de estaciones de referencia
que reciban la señal de los satélites, y una red
de comunicaciones que englobe todo el segmento terrestre.
Regional: La finalidad de este componente será proporcionar
a entidades regionales la posibilidad de ofrecer información
de integridad sobre esa zona. Estará compuesto por:
- Un
sistema de control de integridad gestionado a través de
una red de estaciones que enviarán la información
de integridad a un centro de proceso y control.
- Un
centro de proceso y control, que recogerá y procesará
esa información. ..
Local:
Proporcionará un incremento de integridad y precisión
en aeropuertos, carreteras y enclaves en los que la corrección
de la señal de los satélites sea especialmente importante.
Se compondrá de estaciones localizadas que calcularán
los errores de los satélites Galileo y los difundirán
a los usuarios.
Usuario: Será básicamente el receptor Galileo,
que traducirá las señales de los satélites
en información comprensible para los diferentes tipos de
usuarios.

3.1.1
COMPONENTE GLOBAL
La componente global del sistema Galileo estará formada por
el segmento espacio, (constelación de satélites),
y el segmento terreno asociado a la constelación.
La constelación de satélites resulta ser la columna
vertebral del sistema. Aunque se requiere un mínimo de 4
satélites para determinar la posición y el instante
o tiempo real en el que se encuentra un de un móvil, las
prestaciones del sistema mejoran a medida que el número de
satélites “visibles” captados por el receptor
aumentan. Por ello, aunque se consideraron diferentes tipos de órbitas
y constelaciones, (24 satélites en órbitas de media
altura y 8 satélites geoestacionarios), finalmente se ha
optado por una constelación MEO (órbita media terrestre)
de 30 satélites. De los estudios efectuados se dedujo que
las constelaciones basadas en satélites MEO, permitían
una mayor homogeneidad de las prestaciones, tanto en precisión
como en disponibilidad y mejoraban el comportamiento para latitudes
elevadas (zonas septentrionales de Europa), en caso de fallo de
alguno de los satélites. Por el contrario, la constelación
híbrida formada por satélites MEO y GEO sufría
una pérdida acusada de prestaciones, cuando uno de los satélites
GEO fallaba.
De
los 30 satélites de la constelación, que estarán
distribuidos en tres planos orbitales, 27 estarán operativos
mientras que los 3 restantes permanecerán en reserva, para
entrar en servicio en caso de fallo de uno de los satélites
operativos. Habrá por tanto un satélite de reserva
por cada plano orbital.
Los
planos orbitales contarán con una inclinación de 56º,
(órbitas directas). Esta alta inclinación permitirá
una cobertura de muy buena calidad en latitudes extremas, (hasta
75º).
Las
órbitas de todos los satélites serán circulares
de 23.600 Km de altura sobre la superficie terrestre, (semieje mayor
de 29.900 Km y periodos orbitales ligeramente superiores a las 14
horas).
La
carga de pago de cada satélite (» 100 Kg), estará
formada por un equipo para la navegación, así como
un transpondedor para los servicios de búsqueda y rescate.
En la actualidad se está estudiando la posibilidad de incluir
una carga de pago dedicada a los servicios de Comunicaciones relacionados
con la Navegación.
Los
satélites Galileo serán de un tamaño medio,
con un peso en órbita próximo a los 650 Kg y con un
subsistema de potencia capaz de generar 1.5 Kw. La masa, geometría
y dimensiones de los satélites deberán permitir la
optimización del despliegue de la constelación mediante
lanzamientos múltiples, es decir, contar con la posibilidad
de que un mismo lanzador sea capaz de poner varios satélites
en el mismo plano orbital en un solo lanzamiento. Por ello, la elección
del lanzador dependerá de la capacidad óptima de carga
o número de satélites, de la fiabilidad y del coste
y garantías.

Traza
de un solo satélite Galileo y distintas zonas de visibilidad
para 5º y 25º de ángulo de máscara
En
cuanto al segmento terreno, será el encargado de:
•
Gestionar la constelación de los satélites y controlar
los principales parámetros de navegación: determinación
orbital de los satélites y sincronización de los relojes.
•
Determinar y difundir, mediante los propios satélites de
la constelación, los datos de integridad, es decir, los avisos
de alerta de mal funcionamiento del sistema dentro de los intervalos
de tiempos de aviso requeridos.
•
Proveer los interfaces necesarios tanto con los centros de servicios
que proporcionan servicios comerciales, como con el segmento terreno
del Sistema COSPAS-SARSAT que proporciona servicio de Búsqueda
y Salvamento.
La estructura del segmento terreno del sistema Galileo, puede dividirse
en dos grandes componentes:
•
Segmento terreno principal, dedicado a la gestión de la constelación
y al control de la navegación.
•
Segmento terreno complementario, dedicado a la determinación
y difusión de la integridad del sistema.
El
segmento terreno principal estará formado por el Centro de
Control de Navegación del Sistema NSCC, la red de Estaciones
de Sincronización y Determinación Orbital OSS y las
estaciones remotas encargadas de llevar a cabo la comunicación
y seguimiento de los satélites para el envío de Telecomandos
y la recepción de la Telemetría TTC.
•
Las estaciones de Sincronización y Determinación Orbital
OSS, serán las encargadas de recibir las medidas de pseudo-range
referenciadas a los relojes atómicos locales y los mensajes
de navegación, transmitidos desde todos los satélites
de la constelación visibles y enviarlos junto con los datos
meteorológicos locales al NSCC.
•
El centro de Control de Navegación del Sistema NSCC, será
el encargado de procesar los datos recibidos del OSS para obtener
las efemérides de los satélites, los desfases de los
relojes y la evolución de los parámetros orbitales.
En el NSCC también se determinará el tiempo de referencia
del sistema GST (Sistema de Tiempo de Galileo), así como
el desfase entre tiempos con el UTC (Tiempo Universal Coordinado)
y el TAI (Tiempo Atómico Internacional).
•
Finalmente las estaciones de TTC son las encargadas de mantener
la comunicación con la constelación, recibiendo la
telemetría de cada uno de los satélites y enviando
los telecomandos y los datos calculados en el NSCC.
El
segmento terreno complementario, será el encargado de proveer
la integridad del sistema, parámetro fundamental para la
prestación de alguno de los servicios requeridos como es
el caso de las aplicaciones críticas de seguridad. Estará
formado por una red de Estaciones para el seguimiento de la Integridad
IMS, un Centro de Control de la Integridad ICC y una serie de estaciones
remotas encargadas de comandar la integridad a los satélites
de la constelación IULS.
•
Las Estaciones para el seguimiento y monitorización de la
Integridad IMS, serán las encargadas de recibir los datos
necesarios para la determinación de la Integridad, que junto
con los datos meteorológicos locales y otros datos auxiliares,
serán enviados al ICC.
•
El Centro de Control de la Integridad ICC, será el encargado
de determinar la integridad del sistema a partir de los datos recibidos
del IMS, mediante métodos estadísticos. Los mensajes
de Integridad serán enviados entonces a las IULS para su
difusión.
•
Las estaciones IULS serán las encargadas de difundir los
datos de integridad recibidos del ICC, enviándolos a los
satélites de la constelación que los incluirán
en su mensaje de navegación, para ser transmitidos a todos
los usuarios.

3.1.2
COMPONENTE REGIONAL
Aunque
el sistema será de cobertura mundial y la integridad se distribuirá
también a escala mundial, Galileo se ha diseñado de
forma que se permite la introducción de un máximo
de 8 componentes regionales, que podrán “personalizar”
su propia integridad. Esta componente del sistema estará
formada por redes de estaciones complementarias que vigilarán
la integridad de las señales y los centros de procesamiento
de datos que ofrecerán el servicio.
La
componente regional del sistema estará formada por:
•
Componentes regionales no Europeas del sistema Galileo. Segmentos
terrenos dedicados a la determinación de la integridad sobre
áreas específicas que no adopten los valores de la
integridad global de Galileo. El despliegue y operación de
estas componentes será responsabilidad de los proveedores
de servicio de cada región. Los datos de integridad podrán
ser transmitidos a la constelación de satélites directamente
desde cada región, o a través del segmento terreno
de la componente global.
•
El sistema EGNOS proporcionará datos de integridad regional
con las correcciones diferenciales que lleve a cabo sobre la medición
de las señales GPS y GLONASS.
Estas
correcciones se enviarán mediante los satélites Geoestacionarios
correspondientes a la región Europea.
3.1.3
COMPONENTE LOCAL
Algunos
usuarios pueden demandar localmente prestaciones más exigentes
que las proporcionados por el sistema global. Para que se entienda,
el aterrizaje de una aeronave en un aeropuerto requiere una mayor
precisión (del orden del metro o incluso inferiores) que
la necesaria para ir de aventura por la montaña. Igualmente,
la integridad de la señal puede requerir unos tiempos muy
cortos de alarma de mal funcionamiento del sistema (del orden de
un segundo para aplicaciones de aviación civil) sobre todo
en aplicaciones en las que se pone en juego la vida humana.
Las
prestaciones que podrán proporcionar los servicios locales
serán:
•
Datos comerciales, como bases de datos, mapas y correcciones
•
Señales de navegación adicionales.
•
Mejora de los datos de posición en áreas con una recepción
de señal pobre, (ciudades, subterráneos...), mediante
cálculos de posición basados en estaciones GSM o UMTS.
•
Canales de comunicaciones móviles.
Para
un sector como la aviación, la existencia de una componente
local que ofrezca servicios de aterrizaje adaptado a las condiciones
meteorológicas de Europa, es un aspecto muy importante a
la hora de racionalizar las infraestructuras existentes. Por ello,
la Comisión Europea se ha comprometido a llevar a cabo estudios
técnicos y económicos e incluso, si se demuestra la
viabilidad del sistema, facilitar la organización de un servicio
local mediante las estructuras creadas.
Por
todas estas razones, el diseño de la señal de Galileo
se condiciona a la necesidad de dar un soporte en las operaciones
de carácter local.
3.1.4
SEGMENTO USUARIO
Existe
un gran abanico de usuarios de Galileo, cada uno de los cuales demanda
sus propias requisitos de servicio.
•
Prestaciones y costes competitivos con los sistemas existentes.
•
Flexibilidad para su adecuación a las necesidades de los
distintos tipos de usuarios.
•
Posibilidad de evolución e integración de nuevos servicios.
•
Posibilidad de utilización multimodal.
3.2
CENTROS DE SERVICIO
Proporcionarán
el interfaz del sistema Galileo con los usuarios y además
suministrarán servicios de valor añadido (incluyendo
los de las componentes locales).
Dependiendo
de la categoría del servicio, el centro de servicios podrá
proveer de: • Información y garantía de las
prestaciones y datos proporcionados
•
Gestión de las claves de acceso a los distintos servicios.
•
Información y gestión sobre seguros y responsabilidades.
•
Información sobre certificaciones y licencias.
•
Interfaces comerciales.
•
Apoyo en el desarrollo de las aplicaciones.
|